La decoración de un hogar no es hazaña fácil. Las cosas que compras nunca quedan exactamente como las quieres, no se ven igual que en la tienda o en la revista de HGTV que tienes en tu mesa de noche.

Más difícil aún se nos hace al momento de ir a una mueblería y escoger las sillas, sofás y mesas para nuestro dulce hogar. Nos enamoramos de piezas de las cuales nos convencemos a nosotros mismos que van a funcionar en nuestros hogares, pero cuando llegamos con la nueva adquisición, no cabe, no se ve bien o no complementa las demás cosas que ya tenemos en el espacio.

Aquí hay unas formas de diseño que te podrían ayudar en tus futuras compras de muebles:

Mide, mide, mide: No basta con decirlo una sola vez. Asegúrate cuánto es el espacio exacto que tienes y pregúntate ¿qué tamaño de mueblería queda mejor en esta habitación? En ese momento vas a hacer un pequeño boceto de el espacio, y el tipo de muebles que quieres en él. Recuérdate siempre de no llenarlo con muchas cosas, siempre se necesita espacio para respirar. Además, que un cuarto con mucho mueble se siente incómodo y es todo menos relajante.

Preocúpate por el tamaño: Intenta organizar tus muebles en relación de tamaño unos con otros. En otras palabras, que el “coffee table” que utilices para la habitación y luego combina eso con el tamaño de la habitación.

No te olvides de su utilidad: No te quieres comprar algo que por más hermoso que se vea exhibido en la tienda en tu casa no quepa o no se vea bien. Siempre considera ante todo la manera en la que utilizas el espacio que estás haciendo, y luego decide que es lo que llevará.

Los detalles hacen la diferencia: Es posible que en una tienda de antigüedades consigas un hermoso par de sillas que te fascina pero la tela con la que están tapizadas no va con la decoración. La solución es fácil, compra tu propia tela, envíalas a tapizar a un profesional y ¡listo! tus sillas antiguas ahora se ven nuevas. Tampoco te olvides de los demás acentos como las cortinas, alfombras, cojines y la iluminación que son las cosas que realmente hacen que el cuarto se sienta habitable y acogedor.

Escoge una pieza central: Puede ser una increíble lámpara o una silla de la cuál no te podías despegar. No te preocupes si no combina, tienes el espacio para poner un artículo que sea el centro de atención en tu decoración. Además, todo demasiado combinado puede ser algo aburrido, y tener una pieza de ese tipo puede darle vida y creatividad al espacio.

Vía: HipLatina

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